Memoria a largo plazo y comprensión lectora Imprimir
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Lengua - Comprensión escrita

Publicado por Rafael Areiza y Luz Marina Henao en Ciencias Humanas nº 18

Una de las críticas más acerbas que ha recibido el sistema educativo tradicional por parte de algunos pedagogos modernos ha sido la de enrostrarle la exagerada importancia que se le daba a la memoria en el proceso de "adquisición"de conocimientos.

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Se consideraba que los estudiantes (a los que denominaremos "formándose") tenían que almacenar una serie de informaciones, como datos, fechas, poemas y hasta largas lecciones para posteriormente ser reproducidas frente a un profesor (formador) que exigía "todo al pie de la letra". Se consideraba así mismo que el mejor "formándose" era aquél que reproducía como un loro las lecciones impuestas para el otro día; era aquél que lograba evocar con exactitud la fecha en la que Cristobal Colón pisó territorio americano, el día en que el libertador exhaló el último suspiro, etc., etc.

La pedagogía actual se refiere a este aprendizaje con ciertas denominaciones peyorativas como: aprendizaje nemotécnico, memorístico, reproductivo; en todo caso tratando de demostrar su inutilidad, dado que, según ellos, el mismo no conducía a nada distinto que a hacer evocaciones no funcionales, para lo que hoy se denomina "formación". Con respecto a la memoria y dentro de ciertos círculos se escuchan aparentes definiciones de ella, como la de que la memoria es la facultad que olvida, es un apéndice del pensamiento, inclusive a nivel popular también se oyen expresiones como "La memoria es flaca", "Si no me falla la memoria...", "la memoria es traicionera", para referirse a la fragilidad de aquella información cuya responsabilidad le ha sido asignada a la memoria. Es importante observar que la concepción que tradicionalmente se ha tenido de ella ha sido la de un reservorio de informaciones y experiencias que llegado el momento en que se produzca un estímulo adecuado, posibilita una evocación con las mismas dimensiones lingüísticas con las que fue adquirido o almacenado ese conocimiento.

La crítica sería válida si se tuviera la certeza de que la pedagogía tradicional hubiera tenido el "almacenamiento"como fin, lo que parece bastante dudoso; en otras palabras, no parece pausible considerar hoy que el aprendizaje hubiera carecido de una dimensión creativa y significativa.