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Literatura -
Crítica literaria
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Publicado por Esperanza Seco en Didáctica Vol. 1En un principio las relaciones culturales entre las dos penínsulas revestian un carácter muy superficial. Durante los siglos XII y XIII era raro que un italiano fuese a España a instruirse en Toledo en las artes mágicas o frecuentar las Escuelas de Córdoba o de Murcia, sin embargo, algo más numerosos eran por aquel entonces los españoles que visitaron Italia para ir a estudiar a la Universidad de Bolonia. Fuera de las repúblicas marítimas y comerciales, no había llegado a Italia, sino alguna noticia de la Península Ibérica y de su lucha contra los moros. Esto no quita para que los Estados Italianos ayudasen de vez en cuando a los cristianos españoles en la guerra contra los infieles, pues consta que unos voluntarios italianos se alistaron para la conquista de Toledo en 1085 y de otras ciudades 2 Si es que los italianos se ponen en camino para España. es casi exclusivamente para empuñar el bordón y visitar el sepulcro de Santiago en Galicia, que atraía a peregrínos de todos los países. Se conoce el relato, probablemente apócrifo, de la fracasada peregrinación de Guido Cavalcanti. Nada menos famoso es el encuentro que Petrarca tuvo con las señoras romanas «a mezza strada fra la cittá di Aix e la Chiesa di S. Messinio», caminando para «il Santuario di Giacomo nelle Spagne». También ha llegado hasta nosotros alguna noticia de peregrinaciones de mercaderes genoveses. Johannes Filiardus, quien, según parece, en cumplimiento de un voto emprendió el viaje a Santiago de Compostela en el verano de 1158; y Bonus Johannes Guaracus. quien, después de un naufragfio en aguas sicilianas, visitó en el año 1163. el sepulcro del Apostol. Acceder al artículo
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