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Literatura -
La novela
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Publicado por L. Quintana en Espéculo nº 14Detrás de cada uno de los personajes del Quijote, hay una palpable realidad que se resiste a dejar su lugar a la fantasía; esta realidad lucha tenazmente con el mundo inventado por el creador y -muchas veces-, termina por reflejarse en los diferentes momentos en que se articula el mensaje poético.
Cuando Cervantes compuso la novela aquí analizada, su intención prioritaria era de carácter irónico, sarcástico casi; pretendía denunciar la hipocresía del mundo que lo rodeaba, subrayar la inevitable contradicción que existía entre el buen decir literario y la falsa prosa de las novelas de caballería; en fin, desentrañar la vieja polémica instaurada desde siglos entre lo cursi y lo sublime.
Para lograr esto, el autor de la Mancha se vio obligado a confrontar la realidad con la fantasía; mejor aún, se vio en la necesidad de arrancar la verdad que estaba oculta en las raíces de lo cotidiano; por eso logró ver gigantes donde sólo había molinos, y doncellas en la desteñida figura de pobres rameras. Acceder al artículo
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