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Literatura -
Modernismo y 98
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Publicado por N. Gómez en Espéculo nº 26León Livingstone divide las obras de Azorín en cuatro etapas según el tratamiento del tiempo. Considera que en las primeras novelas (La voluntad, de 1902, Doña Inés, de 1925) hay una alternancia entre el tiempo objetivo y el tiempo subjetivo, que en la segunda etapa (novelas surrealistas como La isla sin aurora) se sintetizan gracias al concepto del subconsciente. En la tercera (Capricho) la síntesis se realizaría gracias al arte, que se compone de realidad y símbolo o misterio. En la cuarta ( María Fontán o Salvadora de Olbena) hay un triunfo del tiempo objetivo sólo aparente, ya que en realidad es un tiempo subjetivo disfrazado de tiempo cronológico. Así pues, podemos concluir que en Doña Inés alternan el tiempo objetivo (cronológico, exterior al propio personaje) y el tiempo subjetivo (interior, psíquico), aunque según nuestro punto de vista el tiempo predominante es el subjetivo. Acceder al artículo
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