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Literatura -
Romanticismo y Realismo
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Publicado por Mercedes Laguna González en Lindaraja Vol. 1, nº 1
La novela es la mirada más profunda que posee el escritor para analizar la vida”. Partimos de esta afirmación de Zola en su libro sobre “la novela experimental” para aproximarnos al significado del movimiento literario llamado naturalismo, que surgió en Francia hacia 1868 y que influyó en la mejor narrativa española de finales del siglo.
Los escritores naturalistas pretenden presentar al lector la realidad que observan, con detalle, y experimentar sobre lo observado, en medio de unas determinadas circunstancias. Es el método experimental y científico que Zola quería implantar en la novela.
Sin embargo, para presentar la realidad y experimentar sobre ella, los novelistas del naturalismo han de servirse de la ficción, de su visión particular del mundo y de la construcción narrativa, que, en definitiva, es una creación de mundos ficticios.
El naturalismo supone, pues, una relación singular entre la realidad y la ficción.
Nos vamos a situar para el estudio del naturalismo y su repercusión en la novela española en la perspectiva del lector de finales del siglo XX, que busca en aquellos planteamientos teóricos y en las novelas de sus autores lo primero una “lectura atractiva”.
Después buscaremos, en fragmentos de tres novelas de Emilia Pardo Bazán, sus conexiones con el naturalismo; intentaremos explicar las obras desde una perspectiva actual y rastrear en ellas el origen de los procedimientos narrativos que van a revolucionar la novela en el siglo XX.
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